- Señor Arrieta¿ ¿repasamos la agenda? El viernes va usted a Bilbao.
- ¿El viernes? Creía que tenía que ir el jueves.
- El jueves es fiesta.
- ¡Es verdad! No me acordaba.
- Veamos. He reservado el billete para el vuelo de las tres.
- ¿Tan pronto?
- Sí, ya sé que no hay mucho tiempo en medio pero si come rápido, creo que llegará sin problemas.
- Tiene razón. Además, en un taxi llegaré al aeropuerto en diez minutos.
- Así es. Sigamos¿ Llegará a Bilbao a las once y el señor Perrier le esperará en el centro a las doce y cuarto.
- ¿Y dónde comeré?
- Él se lo dirá, pero será allí mismo, supongo.
- Está bien.
- Antes de comer, a las dos, esta prevista la visita a la fábrica y a las siete el vuelo de vuelta a Hondarribia.
- Así tendré ocasión de cenar tranquilamente en casa a las nueve.