- Buenos días, ¿qué le pasa?
- Tengo dolor de espalda.
- Quítese el abrigo y túmbese aquí. Ahora, levántese, de pie póngase lo más erguido/a posible y ande despacio. Muy bien, puede vestirse.
- ¿Es grave, doctor?
- No lo parece. ¿Pasa mucho tiempo sentado/a?
- Sí, soy publicista y paso todo el día delante del ordenador.
- Cuando está sentado/a, debería mantener la espalda recta, los codos a la altura de la mesa y los dos pies sobre un soporte. ¿Ya lo hace?
- Sólo cuando me acuerdo.
- Mal hecho. También le conviene hacer ejercicio, por ejemplo, natación; piense que los años no pasan en balde. ¡Ah! Y le recomiendo acudir al/a la masajista de vez en cuando.